José María Llenas García

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Jose María Llenas García Nacido en 1987, se dedicó durante desde muy jóven al estudio de la astronomía general, la astrofísica y sobre todo la meteorología espacial.

En 2009 fundó el Grupo Amateur de Meteorología Espacial (GAME), donde él, junto con su equipo, se encargan de estudiar, investigar y vigilar el comportamiento del Sol y cómo nos influye en nuestro planeta. Este equipo está compuesto por varias expertos en la materia. Uno de los objetivos de GAME es la divulgación de los resultados obtenidos así como acercar la astronomía al público en general, a través de las redes sociales, eventos, talleres, etc.

www.meteorologiaespacial.es

Cuando se estudian los exoplanetas buscando un candidado para albergar vida, se analizan las características de su sol, ¿por qué es tan importante este aspecto? ¿cuales son las características de nuestra estrella para que haya podido surgir la vida en él?

 Estudiar una estrella dentro de un sistema extrasolar es fundamental tanto para la detección como para conocer las propiedades de un planeta que orbite al astro.

La mayoría de los exoplanetas orbitan alrededor de estrellas parecidas a la nuestra, es decir, estrellas que se encuentra en lo que se llama secuencia principal y no son ni muy pequeñas (de poca masa) o muy grandes (de gran masa).

Las estrellas de poca masa o lo que se llama como enana roja, son estrellas que no suelen albergar planetas o suelen ser tan pequeños que son prácticamente imposibles de detectar hoy en día. La estrella con mucha masa como las gigantes rojas, suelen orbitar planetas gaseosos, fuera de ser candidatos a planetas habitables.

Otro tema a tener en cuenta, es la metalicidad de una estrella. Las estrellas comúnmente tienen una composición de elementos ligeros como el hidrógeno y helio. Pero aun así en muy poca cantidad suelen tener componentes metálicos, es decir, componentes pesados. La metalicidad de una estrella desempeña un papel fundamental ya que se ha descubierto que las estrellas con una pequeña cantidad de componentes pesados, orbitan alrededor de él planetas de tamaño pequeño, mientras que las estrellas con una metalicidad alta, orbitan planetas de un tamaño bastante más grande siendo la gran mayoría gaseosos.

Es posible calcular la temperatura de un exoplaneta basado en la intensidad de la luz que recibe de su estrella madre. Aunque a ese valor que proporcione dicho estudio hay que tener en cuenta otros detalles como por ejemplo: su albedo o por ejemplo el posible efecto invernadero que pueda tener el planeta.

La parte más importante para el estudio de los exoplanetas es estudiar la luz que recibe de la estrella anfitriona. Con un espectrograma de la luz recibida, podríamos llegar a obtener información sobre su atmósfera entre otros.

Pero también es importante conocer en qué posición del sistema extrasolar se ubica el exoplaneta.

Todo sistema extrasolar, al igual que el nuestro, tiene una zona habitable. La zona habitable es el lugar donde si un planeta se ubicará, no recibiría ni mucho calor de la estrella en la cual orbita, ni estaría en una zona donde se podría enfriar, lo cual sería un lugar apto para la vida humana.

Es fundamental conocer la posición de un exoplaneta dentro de su sistema solar, ya que ello ayudará a determinar parte de la temperatura de su superficie y atmósfera, y conocer si está en la zona habitable. Nuestro planeta Tierra tiene la suerte de poder estar en la zona habitable, donde gracias y entre otros factores (atmósfera, campo geomagnético, etc…) puede haber vida.

Nuestro planeta Tierra reúne varias características que hace que nuestro hogar sea… nuestro hogar y ellas son las que necesitaríamos buscar en un exoplaneta:

El planeta tendría que poseer un núcleo metálico fundido. Al girar en torno a la estrella, el núcleo genera un campo magnético que protege al planeta de las radiaciones X y de las radiaciones gamma del astro.

También es necesario poseer un satélite grande. En el caso de la Tierra, sin el efecto gravitatorio de la Luna, se habría modificado considerablemente la inclinación del eje de rotación de nuestro planeta y ello habría provocado grandes cataclismos climáticos.

Otras condiciones imprescindibles son contar con gravedad suficiente para retener la atmósfera; que la estrella del planeta tenga el tiempo de vida apropiado para desarrollar vida, lo ideal es una estrella mediana como el Sol; la existencia de planetas gigantes cercanos, cuya enorme atracción gravitatoria pueda desviar asteroides y proteger al planeta, y, finalmente, contar con una situación ideal en la Vía Láctea. Lo mejor es estar situado lejos del centro galáctico, donde se producen las perjudiciales explosiones de las supernovas.

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