Misión Ganímedes

Personajes: Piloto: Valentina Tereshkovat (mano derecha del comandante)

Comandante: Steve Washington (aeronáutico en física, matemático e industria aeroespacial)

Ingeniero de Vuelo: Gary Robinson

Física: Michael P. Crippen

Biólogo: Dorothy Payton (especializada en medicina)

Misión: Ganímedes (Júpiter III, satélite)

Día 17 de Septiembre de 2030

Día 1

Nos encontramos en una nave espacial camino a nuestra misión Ganímedes. Estamos a punto de despegar hacia el espacio. Nos quedan por delante 19 horas para llegar a la estación espacial. El comandante Washington, es el jefe de la misión, es bastante frío con los demás pero se preocupa por nosotros, lo sé. Crippen es muy gracioso, es con el que mejor me llevo de momento.

Los nervios son inevitables en este punto de la misión, nunca nos imaginamos que íbamos a hacer una misión de tanto nivel en la que nuestra vida está en riesgo.

Ya estábamos a punto de unirnos a la estación espacial y Tereshkova estaba preparada para la conexión a la exclusa, Robinson estaba controlando manualmente toda la operación.

La estación comienza con el giro para establecer la gravedad y nos preparamos para el hipersueño.

Día 547

Nos hemos despertado del hipersueño, no recuerdo muy bien lo que he soñado, solo sé que estamos llegando a Marte, Tereshkova está en la sala de comandos para ejecutar el aterrizaje.

Iremos a visitar al doctor Hann y a su equipo de investigación en Marte para repostar y para coger todo lo que necesitemos, él seguro que lo tiene.

Nos acercamos al Patt, que es el pequeño campamento en el que se establecen.

Comandante Washington: Venimos de la misión Ganímedes a repostar, supongo que ya le habrán informado de que venimos a su campamento.

(Se oye una voz)

Comandante Hann: ¡Sí, ya me han enviado el comunicado, entrad y sed bienvenidos!

Acompañamos al Comandante al interior del Patt y encontramos al equipo de investigación, muy preparado y profesional.

Comandante Hann: ¡Qué alegría por fin ver una cara diferente! Nos os ofendáis, compañeros.

(Risas)

Comandante Hann: Bueno, ¿qué necesitáis?

Comandante Washington: Nada, venimos a hacer una parada.

Comandante Hann: Pues aquí tenéis a mi equipo para lo que queráis.

Un chico llamado Jake está concentrado en su trabajo y apenas nos mira un segundo, por lo que decido acercarme a mirar en que está trabajando.

Antes de decir nada eleva la voz y dice:

Jake: Vale, entonces la composición de Marte no es…

Yo: Perdona, ¿qué estás investigando?

Sin mirarme responde:

Jake: Estoy investigando como se puede conseguir una disolución con materiales de Marte.

Yo: ¿Has probado con nitrógeno líquido?

Jake: Sí, pero no ha dado resultado, ¿quieres que te enseñe todo esto?

Yo: De acuerdo.

Camina hacia una sala de experimentos y yo le sigo. Es una sala del mismo tamaño que las demás pero esta está llena de pequeños ecosistemas protegidos con una funda de plástico. Jake me va enseñando los ecosistemas que creen que saldrán adelante en el futuro y uno de ellos capta mi atención porque veo que de vez en cuando brilla un destello de luz.

Yo: ¿Esto qué es?

Jake: Es un pequeño experimento mío, aquí en Marte es imposible mantener este tipo de ecosistema pero tenía curiosidad de si saldría adelante un microorganismo dispuesto a evolucionar en silicato y oxígeno líquido.

Yo: Y esos pequeños brillos ¿qué son?

Jake: Son los microorganismos interactuando entre sí, lo tengo desatendido porque no tengo mucha esperanza, pero es bonito de ver.

Me quedo embobada observando los pequeños destellos balanceándose, como si estuvieran bailando.

Jake: Si quieres puedo darte una pequeña muestra con dos sujetos.

Yo: Eso sería genial.

El Comandante entra en la sala y nos invita a acompañar al resto del equipo a dar una vuelta por el medio terrestre de Marte mientras nuestra nave se prepara para el próximo lanzamiento hacia Ganímedes, una de las lunas de Júpiter.

Día 554

La estancia aquí ha sido bastante agradable, ya estamos en la nave despegando hacia la estación que orbita Marte. Me resulta gracioso haber hecho amigos en otro planeta aunque ambos procedamos del planeta Tierra.

El ambiente con mis compañeros es de más confianza, aunque ya nos conocíamos, Marte ha sido como un campamento de verano, y recalco verano por el calor que hace allí.

Crippen y Robinson están uniéndonos a la exclusa de la estación espacial mientras los demás se preparan para el hipersueño y el rumbo directo hacia Ganímedes.

Nos hemos quedado solo Robinson y yo. Voy a enviar una grabación a mi madre para informarla de cómo van las cosas y luego iré a dormir. Robinson se está ocupando de todo el sistema de navegación automático hasta Ganímedes y poniendo la alarma de despertarse unos días antes de llegar.

Día 3109

Acabamos de entrar en la órbita de Júpiter y están casi todos despiertos y trabajando, solo faltan por despertarse Robinson y Crippen.

Comandante Washington: ¡Eh Payton!

Yo: Dime Comandante.

Comandante Washington: ¿Podrías comprobar que todos los fusibles están en buen estado?

Yo: Sí, claro, ahora mismo Comandante.

Comandante Washington: Y después despierta Robinson.

Voy caminando hasta el sector G, me pongo el traje para salir al exterior y paso por la descompresión.

Desenrosco la exclusa y con un arnés voy flotando hasta llegar donde se conecta uno de los propulsores a la nave y voy comprobando que todos están estabilizados.

Sin embargo uno de ellos tiene un golpe por el final del propulsor. Aunque no me preocupa mucho, me acerco para mirar el impacto, pero al acercarme veo que todo el propulsor está abierto y falta todo el panel de estabilidad y hay un boquete del tamaño de un globo terráqueo. Al ver esto voy rápidamente de vuelta a la nave para informar de la situación.

Yo: ¡Comandante Washington!

Comandante Washington: ¿Qué ocurre?

Yo: Uno de los propulsores secundarios está dañado, hemos debido chocar con algo, tiene un agujero de unos 40cm.

Comandante Washington: ¡Robinson! ¡Ve a mirar que es lo que pasa en el propulsor y si va a producir daños colaterales!

Robinson: Ahora mismo señor.

Una hora después….

Robinson: Sí que es de preocuparse el estado que tiene pero como es uno de los secundarios he echado un vistazo y he hecho unos arreglillos, en principio no debería dar problemas, mientras funcionen el resto de los propulsores, y principalmente que vayan bien los principales, estaremos bien; hasta Ganimedes sí que llegaremos y luego puedo mirar qué es lo que ha pasado y buscar una solución para volver a casa.

Comandante Washington: Vale, perfecto, continuemos con la misión.

Día 3110

Hemos reducido la velocidad, quedan apenas unas cuantas horas para llegar a Ganímedes. Tanto esfuerzo y trabajo para esto y está ahí a unas horas de nosotros.

Todos mis compañeros están preparándose para la bajada. Primero construiremos el campamento (Patt) en el que permaneceremos 350 días, aunque tenemos provisiones para 500 días aunque espero que no haya ningún contratiempo y haga que nos quedemos aquí más tiempo del que necesitamos.

Unas horas después…

Me he despertado en el suelo, y me siento intentando conseguir pensar que ha pasado pero solo me llegan unos pocos recuerdos sin sentido a la mente y me duele la cabeza; compruebo que estoy bien físicamente y me doy cuenta de que tengo sangre en el brazo, me asusto al pensar que se me ha abierto el traje y no tengo oxígeno, pero está bien, no es mi sangre.

Miro a mi alrededor intentando encontrar al resto del equipo pero todo esta helado y caigo en la cuenta de que, he llegado a Ganímedes.

Camino para despejar la mente y detrás de un saliente veo que está ahí la nave, hay muchos trozos de la nave en todo el perímetro. Me apresuro hacia la parte de la nave central y voy a buscar a supervivientes. Encuentro una extremidad cerca de una de las entradas y rompo a llorar, ¿cómo ha sido posible?, me detengo un segundo y entro en la nave.

Al entrar observo que hay una sombra moviéndose y voy acorriendo a averiguar que es. ¡El comandante Washington!

Yo: Menos mal que encuentro a alguien, ¿Que ha pasado? En un segundo me he despertado a unos metros fuera de la nave y… no se...

Comandante Washington: Sí… algo salió mal y… bueno… Crippen y Tereshkova salieron a mirar que es lo que había pasado y uno de los reactores explotaron y fallecieron… Al no tener uno de los reactores principales y entrar a la vez a la atmósfera de Ganimedes caímos atraídos por la fuerza de la gravedad. Robinson está dentro de la nave intentando salvar algunas partes a ver como volvemos a casa. Mientras nosotros iremos a hacer una expedición por esta zona del planeta, avísame cuando estés despejada y bien para acompañarnos y también si puedes ir a mirar si está en la nave el codificador de materiales.

Yo: Sí, ahora os alcanzo.

Me levanto y voy hacia la nave, para buscarlo y no me cuesta mucho encontrarlo aunque antes de salir, me acuerdo, ¿habrá sobrevivido el pequeño ecosistema que me dio Jake? Miro debajo de unas estanterías y ahí está, es increíble pero está intacto, aunque la temperatura lo ha empañado y no consigo ver los que hay dentro, espero que no se haya congelado el agua del interior, lo cojo y voy con el Comandante.

El Comandante esta tirado mirando el suelo y me acerco y veo que en realidad estamos caminando sobre un océano helado teníamos constancia de ello pero verlo era otra cosa totalmente diferente, era espeluznante pensar en la de kilómetros de profundidad que podría tener y nosotros encima de todo ello.

Comandante: Analizaremos un trozo de hielo, esperemos que no sea de una capa muy gorda por que se nos va a complicar las cosas bastantes.

Saca un láser de iones pequeño y empieza a hacer un circulo de unos 60 centímetros de diámetro y para nuestra sorpresa no cuesta mucho y la capa de hielo será de unos 15 centímetros de grosor, toma la temperatura del agua y lleva el trozo de suelo del pequeño lago congelado que hay y se lo lleva para la nave.

Me quedo mirando al pequeño experimento de Jake y decido mojarlo en el agua un poco para poder ver que hay dentro y algo ha cambiado, el agua esta de un color grisáceo y hay como pequeñas esferas azules; asombrada me levante para verlo mejor pero di un paso en falso y para mi mala suerte caí en el agujero que había hecho el Comandante, la gravedad tiraba tan fuerte de mí que apenas tarde en ir hundiéndome en lo más profundo, estaba perdida, como no se dieran cuenta de mi ausencia el oxígeno iba a acabarse y a morir ahogada. Intenté nada hacia arriba pero no avanzaba, seguía cayendo y cayendo hasta que note que algo me rozaba la columna y me entró el pánico; una cosa blanda me rondaba por toda la espalda hasta que me conseguí dar la vuelta y era como una esfera imperfecta con una pequeña luz morada y ramificaciones como si fuera pelo, era de un tamaño más pequeño que yo pero podía adoptar formas diferentes mientras se movía; empezó a empujarme en la tripa y yo me quedé paralizada, no sabía qué hacer y me fue empujando hasta que caí en la cuenta, ¿Me estaba ayudando a salir?

Sí, llegué a la superficie y estaban el Comandante y Robinson que me ayudaron a salir y antes de que pudiera asomarme al agujero aquel ser desapareció.

Comandante Washington: ¿Te encuentras bien? Ve a la nave y coge mi manta térmica; date prisa, o sufrirás una hipotermia en unos minutos. Que te acompañe Robinson, yo me voy a quedar aquí un rato.

Yo: Como usted mande Comandante.

Unas horas más tarde…

El Comandante entra en la nave anunciando que nos preparemos por que haremos una inmersión a las profundidades mañana y cogeremos los datos necesarios e intentaremos volver a casa lo más pronto posible. Llevaremos los trajes más reforzados para hacer esta expedición.

Día 3111

Estamos los tres preparados para la inmersión, nos hemos colocado arneses y enganchado al suelo, también hemos agrandado el círculo de entrada para no tener problema al salir.

Ganimedes

Comandante Washington: Preparados para la inmersión en 5 segundos…4…..3….2….1…. inmersión. Bien, enganchaos entre todos para no separarnos, daremos una vuelta y regresaremos sanos y salvos ¿entendido?

Bajamos cada vez más hasta que ya lo único que se puede presenciar es la oscuridad profunda y penetrante que llena esta luna de Júpiter.

Tras unos 25 minutos buscando alguna tipo de cambio o novedad, pero nada.

Comandante Washington: Me parece que no vamos a encontrar mucho más que agua…

Yo: Pero yo vi algo, cuando me caí, le aseguro que…

Una pequeña luz me hace callar y nos quedamos perplejos unos instantes, se acerca pero antes de poder hacer un movimiento se aleja tan rápido que no nos da tiempo a reaccionar.

Vamos con los propulsores en dirección a donde se ha dirigido la luz hasta que vemos unas luces, son muchísimas y hay unas grandes esferas con rombos; nos vamos acercando despacio intentando no alterar ningún ser, cuando de repente unas cuantas luces, unas 6 se aproximan hacia nosotros; asustados y sin saber que hacer nos quedamos paralizados esperando a que terminen de acercarse.

Se quedan parados y empieza a emitir un ruido, como un ronroneo y luego un ronquido. ¿Estarán intentando comunicarse?

Se dan la vuelta y emitiendo todos al unísono ese sonido tan extraño se alejan hacia la esfera, nosotros decidimos seguirles aunque estábamos sin palabras y boquiabiertos por lo que acababa de pasar.

teresa

Al llegar una pequeña luz se coloca a mi lado y tengo la extraña sensación de que es el pequeño ser que me había ayudado a salir del agua. Todos empiezan a emitir unos sonidos raros cada vez más fuertes y se van juntando más y más seres alrededor nuestro hasta que de repente uno de ellos se le acerca al Comandante y se le pega en el cristal de visión de la escafandra, en apenas unos segundos se ha desintegrado este cristal y se llena de agua el traje, alarmados vamos a socorrerle pero ya se le han echado encima otros muchos seres y no podemos hacer nada más que intentar huir de allí antes de conseguir el mismo destino que el Comandante.

Con los propulsores logramos rápidamente subir, aunque nos pisan los talones, rápidamente salimos al exterior y uno de ellos salta pero empieza a menearse en el suelo hasta que se queda paralizado y se le va apagando la luz debe de haberse quedado inconsciente por que sigue moviéndose un poco. Le cojo como prueba para experimentos a la vuelta de la tierra y salimos corriendo hacia la nave. Lo único en lo que pienso es en querer salir de esta terrible pesadilla que se ha convertido en este viaje y volver a casa.

Robinson: Si conectamos dos de las esclusas a uno de los reactores principales podríamos salir del planeta y con suerte llegaremos a Marte vivos, aunque tardaremos mucho tiempo en llegar… pero no tenemos otra salida.

Miramos hacia atrás y vemos que la capa de hielo se va rompiendo y unas cosas metálicas asoman por la superficie.

Yo: Sí, mejor intentarlo ahora a que nos coman vivos o algo peor, iré a coger algo para unir las esclusas.

Robinson: Espera, un segundo, podríamos coger la parte de la nave que se ha salvado e intentar unirlo a los reactores, tendremos más estabilidad y al menos podremos tener las cámaras de hipersueño… pero no sé, todo es tan regular que no sé qué podría pasar.

Yo: Ni tú ni nadie sabe lo que pasará en el futuro.

Continuará….

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